Auditorio

Auditorio

en Campo de Criptana

El proyecto contiene las trazas y la tipología centenaria del municipio de Campo de Criptana, mezclando la arquitectura popular de muros de adobe encalados con zócalos de azul añil mezclándose con las casas palaciegas de la nobleza Criptanense de antaño.

Siguiendo esta premisa se ha respetado un principio fundamental para Campo de Criptana, el respeto a la trama del municipio, la urbanidad y la línea de configuración general del mismo, con el objetivo de disimular un gran contenedor dentro de la arquitectura popular de Campo de Criptana.

Adaptar un edificio de tal empaque a una trama urbana de pequeña escala y de volúmenes controlados es un ejercicio muy complicado. Por ello, se optó por usar la tipología de cubiertas inclinadas que enmarcan la arquitectura del municipio, junto con texturas tradicionales como el revoco blanco y la tradicional piedra de Valdepeñas, usando, sólo en sitios donde hay que potenciar y vincular interior-exterior, algo de vidrio con pequeños paños de muro cortina de cristal y ventanales. Los accesos al edificio se producen directamente desde la cota de entrada, que nos conduce un gran hall, en dos alturas, desde el cual se articula todo el funcionamiento del edificio. De este modo se puede apreciar la monumentalidad de los espacios y los laterales de la gran sala que se interseccionan a través de dos grandes escaleras de acceso a la planta primera.

Los diferentes programas de gran sala, sala de ensayos, cafetería etc, se van encadenando y relacionando a través deambulatorios y espacios vacíos de geometrías complejas. El espacio interior desde el gran hall de entrada, crea un espacio fluido y flexible gracias a la luz natural y a las curvas de los volúmenes principales de amable trazado.

El funcionamiento interno del edificio es muy claro y ordenado, todo oscila en torno a la sala central del mismo con un esquema de circulaciones muy claro. Dicha sala está ubicada en la planta sótano, a la cual se accede a través de una rampa, respetando así la Ley de accesibilidad de Castilla La Mancha, situada a la derecha del hall de entrada.

Con la finalidad de distribuir mejor el sonido y evitar que éste se enfoque en una sola dirección, se ha diseñado el techo con formas cóncavas y recubiertas de madera de eyong, ya que es el material óptimo para lograr la mejor acústica, posibilitando al auditorio la máxima calidad acústica en sus diferentes funciones tales como conciertos, representaciones teatrales etc. Además, se ha cuidado especialmente la acústica, el diseño de la sala y el pavimento de la misma optando por planchas flotantes de madera de iroko. La gran sala se compone principalmente de superficies reflectantes, con techo móvil para adaptarse el tipo de actuación; ya que en función de ella hay que variar el tiempo reverberación.